Para el
año que comienza, les propongo hacer un balance, no solo de aquello malo que
nos haya pasado, por más terrible que haya sido nuestro año.
Si nos
focalizamos, podemos también encontrar aspectos que hayan sido positivos para
nosotros, y no olvidarnos de ellos a la hora de hacer un vistazo hacia atrás.
Intentar ver este balance en su totalidad, con lo bueno y lo malo. Aquello por
lo que hayamos sufrido, seguramente debe habernos dejado alguna enseñanza. La
vida esta para aprender de ella y una vez que captamos que nos ha dejado de
enseñanza, ahí podemos aprender de nosotros mismos.
Proponernos
apuntar e intentar a estar mejor, a pensar y confiar que las cosas pueden mejorar.
Lo negativo atrae dificultades. Vivir la vida sabiendo que nosotros mismos podemos hacernos responsables de que nos vaya bien, de hacernos cargo de que nosotros somos quienes vivimos nuestra vida, y tenemos esta posibilidad de transformar.
Confiar en que podemos. Confiar en que lo malo va a pasar, que tiene que haber algo bueno que nos espera.
Lo negativo atrae dificultades. Vivir la vida sabiendo que nosotros mismos podemos hacernos responsables de que nos vaya bien, de hacernos cargo de que nosotros somos quienes vivimos nuestra vida, y tenemos esta posibilidad de transformar.
Confiar en que podemos. Confiar en que lo malo va a pasar, que tiene que haber algo bueno que nos espera.
Ese es mi
deseo de este año, que podamos transformar, en vez de cambiar, con todo lo que
eso implica. Porque transformar implica incorporar nuevas herramientas,
nuevas formas, más allá de las que ya conocemos. Es tener más posibilidades, más
recursos, no dejar los que tenemos, sino que integrarlos a lo nuevo que vamos
aprendiendo e incorporando y así, ampliar nuestra percepción.
Y no es fácil, pero vale la pena. Confía!
Y no es fácil, pero vale la pena. Confía!
Les dejo estos 4 principios de la sabiduría Tolteca.... para pensar y sentir.
1- No Supongas.
No des nada por supuesto. Si tienes duda aclárala. Si sospechas pregunta. Suponer te hace inventar historias increíbles que solo envenenan tu alma y que no tienen fundamento.
2- Honra tus palabras.
Lo que sale de tu boca es lo que eres tú. Si no honras tus palabras, no te estás honrando a ti mismo; si no te honras, no te amas.
Honrar tus palabras es honrarte a ti mismo, es ser coherente con lo que piensas y con lo que haces.
Ser autentico te hace respetable ante los demás y ante ti mismo.
3- Haz siempre lo mejor que puedas.
Si siempre haces lo mejor que puedas, nunca podrás recriminarte nada o arrepentirte de nada.
4- No te tomes nada personal.
Ni la peor ofensa.
Ni el peor desaire.
Ni la más grave herida.
En la medida que alguien te quiere lastimar, ese alguien se lastima a si mismo...
Pero el problema es de él y no tuyo.
Según la tradición Tolteca, poniendo en práctica estos 4 acuerdos " tu vida puede cambiar, siempre y cuando seas impecable con ello”
Lic. Melisa Vázquez.

0 comentarios:
Publicar un comentario