Por la noche, el monje le pidió al aspirante: "Ahora, quiero que hagas algo... cuando estén dormidos, tira la vaca por el barranco” . El aspirante asombrado contestó ” pero …¿cómo voy a hacer eso? La vaca es lo único que tienen y es su sustento! “. El monje no dijo nada, se dió la vuelta y se fué.
El aspirante estuvo mucho tiempo pensando qué debía hacer, y como respetaba mucho a su maestro, fué a buscar a la vaca y la espantó para que se fuera.
Al haber hecho esto sintió tanta culpabilidad que se fué y no volvió más al monasterio. Pasó dias viajando y pensando en la pobre familia que se había quedado sin su sustento para vivir. Siguió viajando y pensando, y no podía olvidarse del remordimiento que le produjo lo sucedido...
Pasaron los años y viendo que no podía superar la situación, el aspirante volvió al pueblo. Se acercó a donde estaba la humilde casa de la familia y vío, para su sorpresa, un coqueto hotel, rodeado de un gran huerto, un lago y patos nadando en el. Se acercó al hombre que estaba sentado en la entrada y preguntó ” Perdoneme Señor pero... ¿ aquí vivía una familia muy humilde hace unos años que tenían una vaca?” El hombre le miró y dijo, ” Si si, somos nosotros”. El aspirante lo miró sorprendido y dijó “pero... que bien! ¿como han prosperado tanto?”. El señor le dijo ” Pues mire, un día, la vaca de la que viviamos desapareció. Al principio nos preocupamos mucho, nos preguntabamos ¿de qué ibamos a vivir? y entonces tuvimos que pensar y empezar a buscar nuevos recursos. Ahi, ante la necesidad, vimos que nuestra tierra era muy buena para plantar verduras. Pusimos un huerto que floreció y dió frutos enseguida. Con las verduras hicimos intercambio por otros alimentos, y el resto las vendimos. Con el dinero que ganamos compramos algo de ganado, por lo que tambien vivimos de la cría, y con ese dinero pudimos ampliar la casa y pensamos en alquilar habitaciones…y ya vé! ahora tenemos el único hotel de la ciudad!!El buen aspirante habia aprendido lo que su maestro quería enseñarle...
"El hombre nunca sabe de lo que es capaz hasta que lo intenta" Charles Dickens