OTOÑO
Para la medicina china el otoño está relacionado con el
elemento metal, que es uno de los 5 elementos en los que se basa este tipo de
medicina a fin de poder comprender como funcionan los ciclos de la naturaleza,
del hombre y del movimiento de la energía en general. Es equivalente al aire en la cosmogonía
occidental, y está vinculado a la comunicación y a las artes.
Ellos afirman que la energía de este elemento se manifiesta con
mayor intensidad en otoño. El metal está relacionado con órganos que son los
que exigen mayor atención en esta época. Por un lado los pulmones, donde se
purifica la sangre, por otro, el intestino grueso, donde se elimina todo lo que
no es nutriente para nuestro cuerpo, y la piel, que es un sistema que ayuda a
eliminar toxinas y se considera como un pulmón mas. Los yoguis (instructores en
yoga) afirman que respiramos para comunicarnos con el resto del mundo: cada vez
que inspiro, además de oxigeno, prana y energía vital, absorbo información del
universo; cada vez que exhalo, ofrezco información
de mi mismo.
Además es la época de la tristeza que se va con los
sollozos; de los resfríos que se alivian a través de las flemas. Es la época de
tos y de catarros. Al ser la estación que cambia de polaridad, del yang al
ying, es un tiempo de limpieza y depuración. Esto significa que el yin crece y
el yang decrece. Es el momento de eliminar lo innecesario, de guardar sólo lo
que será esencial para el invierno. Permitir terminar el ciclo y renovarnos, es
un momento de interiorización en el que podemos conectar con la pena y la
melancolía, ya que para limpiar muchas veces debemos conectarnos con aquello
que nos duele o nos molesta. Dar lugar en esta época del año a crear un espacio
limpio y renovado para que entre lo fresco y lo nuevo, que nos posibilita un
nuevo ciclo. Esto se puede ver en los arboles que quitan aquello que ya no
sirve, que está seco, que no germinará para prepararse para volver a dar fruto.
Por lo tanto, es el momento de descartar todo aquello que
sobra, que no se usó, que ya no sirve, pues hay que hacer espacio para los
preparados que nos ayudarán a pasar el invierno… En el otoño, desde hace miles
y miles de años, se guarda para el futuro; pero hay que saber cuánto es necesario y cuanto es suficiente. Una de las
emociones de esta temporada es la avaricia o codicia, que se traduce
corporalmente en uno de los problemas del intestino grueso que aqueja a tanta
gente: el estreñimiento. Limpiar los intestinos es siempre de fundamental importancia,
pero particularmente en esta etapa. (por eso es importante cuidar lo que
consumimos, para no acumular de más). La otra emoción es la melancolía. Los días
se acortan notablemente. Al levantarnos aun es de noche. Recién después de un
rato la línea del horizonte anuncia el nuevo día. El sol se hace cada vez más débil,
los mediodías ya no son tan deslumbrantes y seguramente los primeros fríos nos
harán comer más. En el otoño de la vida a veces dan ganas de sollozar por el
tiempo pasado y los amores perdidos. Pero “si lloras porque se pone el sol, las
lagrimas no te permitirán ver las estrellas”, dice el refrán, y las estrellas
del otoño son hermosas.
Los pulmones….
La mayoría de los músculos respiratorios están conectados
con las vertebras cervicales y lumbares: una buena respiración ayuda a mejorar
la salud de la columna vertebral y viceversa. Los pulmones son los encargados
de proveer el oxigeno al cuerpo y de eliminar el anhídrido carbónico. El aire,
que se absorbe por la nariz y desciende por la tráquea, está compuesto por 80
por ciento de nitrógeno, 19 por ciento de oxigeno y 1 por ciento de dióxido de
carbono, gases y vapor de agua. El oxigeno se separa de los otros gases, que se
van con la exhalación, y se confunde con la sangre.
Respiración
consciente
La respiración es la única función automática en la que
podemos intervenir directamente imprimiéndole la profundidad y el ritmo que
necesitamos. La respiración consciente es un ejercicio que se puede practicar a
diario, cuyo objetivo es ampliar la capacidad pulmonar. La lentitud al respirar
es muy importante. Con la respiración entra en nuestros pulmones el oxigeno, la
sangre, que se vuelve rancia después de haber recorrido el cuerpo, se depura en
contacto con él, sale fresca y renovada. También es el único vínculo entre el
cuerpo, la mente y el espíritu. Un cuero agitado, agita la mente y la
respiración, y viceversa. Cuando la respiración encuentra su propio ritmo,
lento y pausado, se hace profunda. Entonces se conjugan sus dos aspectos: lo
consciente y lo inconsciente se unen, se equilibran. Esta integración produce enormes beneficios: la limpieza de los
pulmones, la purificación de la sangre, una mayor alegría de vivir, la
eliminación de las secuelas del estrés. El corazón y la circulación se
revitalizan, desaparece la fatiga, aumenta la capacidad de concentración y la
relajación se realiza fácilmente.
La respiración debe realizarse siempre por la nariz, tanto
al inhalar como al exhalar, y debe ser muy suave y silenciosa. Sonreír al
respirar lo ayudara a que el trabajo sea más eficaz.
Respiración So-ham
En el otoño es preciso aprender a discernir cuanto
necesitamos y cuanto es suficiente. También podemos ejercitarnos con la
respiración.
"So-Ham" es
el mantra natural, el mantra del Ser. No pertenece al este ni al oeste, ni a
ninguna religión, sino que está inherente en todos nosotros, se repite a sí
mismo continuamente, acompañando nuestra respiración. Mientras este mantra siga
andando en nuestro interior, hay vida en el cuerpo. Ni bien se detiene, ya no somos
más.
"Prana" (aliento), la fuerza vital, no es diferente a la Suprema Conciencia. "La Conciencia Universal se hizo Prana". Primero, Conciencia se hace Prana y luego, a través del Mantra, potencia el proceso de respiración en el cuerpo humano.
Es la suprema energía, Kundalini, la que late en forma de inhalación y exhalación, constantemente pronunciando las sílabas "Soh" y "Ham". Es el divino latir de la suprema energía.
"Ham", la sílaba que sale con la exhalación, es la suprema conciencia de yo, el perfecto "yo soy", que es Dios.
"Prana" (aliento), la fuerza vital, no es diferente a la Suprema Conciencia. "La Conciencia Universal se hizo Prana". Primero, Conciencia se hace Prana y luego, a través del Mantra, potencia el proceso de respiración en el cuerpo humano.
Es la suprema energía, Kundalini, la que late en forma de inhalación y exhalación, constantemente pronunciando las sílabas "Soh" y "Ham". Es el divino latir de la suprema energía.
"Ham", la sílaba que sale con la exhalación, es la suprema conciencia de yo, el perfecto "yo soy", que es Dios.
- Inhale lentamente, pensando la silaba “so”:
- Retenga el mayor tiempo posible, sin esforzarse;
- Exhale en el doble de tiempo de lo que ha inhalado, pensando la silaba “ham”;
- No hay que hacer ruido; si lo hace significa que esta forzándose y eso le producirá tensiones.
Trabajos
respiratorios.
Recuéstese. Coloque una mano sobre el abdomen y la otra en
el pecho. ¿Cual se mueve más? Si es la de arriba, usted esta respirando
superficialmente con el pecho, desaprovechando la capacidad de los pulmones e
impidiendo que crezca:
·
Ahora, apoye un libro pesado sobre su abdomen;
- Al inhalar, eleve el libro;
- Retenga el aire;
- Al exhalar, descienda el libro;
- Repítalo varias veces hasta que domine esta técnica de respiración abdominal.
Otro Trabajo...
|
Adaptación del libro: Calendario Yoga: Que comer, que beber,
que pensar y que posturas realizar en cada etapa del año. Andrés Percivale
Grupo Editorial Norma
Consultas y fuentes: http://atmaescuela.blogspot.com.ar/2011/09/el-otono-y-la-medicina-china.html

0 comentarios:
Publicar un comentario